El juego de las lágrimas, dura realidad que traspasa mi cuerpo y mi alma, tras un engaño, una lágrima cae sobre mi mejilla.

El también llora tras lo sucedido, dice que no sabe que le sucedió, parece estar arrepentido, pero yo no le creo nada.
Por algo lo hizo, y cuando lo hizo no sentía nada por mi, no pensaba en lo que podía sentir, el dolor que me podía causar, no pensó en nuestro amor.
Ahora resulta todo dolor, mucho sufrimiento en los corazones, mis lágrimas son verdaderas, se ha roto mi alma y mis sentimientos.
El en cambio llora también, dice estar plenamente arrepentido, pero no le creo nada, me pide que lo perdone, que volvamos a empezar.
Ya no me interesa continuar, ni empezar, no quiero tener nada más con él, así como a él le duele esta ruptura por engaño a mí también.
Lo habría pensado antes, ahora ya es tarde. Nuestro amor no existe, solo un gran dolor. Traición de sentimientos, ahora solo hay lágrimas algunas de sangre, otras solamente de traición.
Esto ya pasará, solo durará que pase el dolor, y pronto será un duro recuerdo que queda en el corazón, una marca de herida que rompió tanto amor.
Duras realidades que le tocan a muchas parejas, porque alguien no piensa que causa la destrucción de la pareja y provoca tanto dolor, lágrimas derramadas por alguien que ya no es mi amor.