Tengo 15 años y estoy completamente enamorada de él, lo amo con toda mi alma, pero es mi mejor amigo y yo le ayude a lograr salir con una chica que le gustaba.

Así los veo detrás de mi ventana pasar por la calle tomados de la mano, besarse acaloradamente, sin vergüenza alguna, y yo sigo detrás de la ventana conteniendo una lágrima.
Siempre me pregunto que sucedería si le diera un beso, que sentirá él, se sorprenderá y me devolverá con otro beso más apasionado y eterno, dejaría a su novia porque siente más amor por mí, y así mil preguntas que tengo sin responder.
Estoy decidida a sacarme la duda, y cuando lo tuve frente a mi, solo en el jardín, le di un beso, duro solo un instante pero para mi fue eterno, sentí que mi rostro hervía y mi corazón saltaba de alegría, la completa felicidad de tocar su piel, de sentirlo cerca, tan cerca con el roce de mis labios.
Pero cuando intente mirarlo él solo dijo que haces Ana, no creía que te animaras a besar así a un amigo, se sonrió y se fue.
Allí comprobé que la única que sentía ese amor tan inmenso era solo yo, toda la maquinación en la mente la había creado yo, y la que lo amaba era solo yo.
Pero me di el gusto de darle un beso, sino quizás nunca lo habría hecho y seguiría fantaseando con su amor.
Ahora se que seguirá siendo mi amigo y nada más, pero mi corazón esta más tranquilo de saber que él conoce mis sentimientos, los más profundos del alma.